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miércoles, 13 de abril de 2011

Caja chica

Normalmente en mercados, tiendas, bancos u otros negocios donde uno se encuentra con cajeras, éstas te atienden sin apenas mirarte y tratan de despacharte rápido. Excepcionalmente he tenido algún encuentro agradable con alguna cajera simpática.
Sin ir muy lejos, ayer en el supermercado, estaba comprando unas pocas cosas y  fui a la primera caja a hacer cola para pagar. Habían unas señoras detrás y alguna de ellas se quejaba porque se demoraba en avanzar:
-"Señorita, por favor atienda rápido, que está muy lenta..."
Como suele ocurrir en estos casos, lo que demora no es la cajera sino el cliente que paga con tarjeta u alguna otra cosa, y aunque a mi tampoco me agrada esperar tanto, me parece injusto quejarme cuando pasa esto (yo también he sido dependiente). El asunto es que, al llegar mi turno, paso mis cosas por la caja y veo que es una cajera bastante joven y me quedo viendo el colgante con su nombre: SOLANCH. Me pica la curiosidad y le pregunto a la cajera si era ése su nombre, ella me dijo que sí y su semblante serio cambia, me sonríe y su sonrisa hermosa la hacía más bonita. Como que me mira con curiosidad unos instantes y yo también la veo... creo que hubo un ¡click!. Me hubiese gustado preguntarle alguna cosa más (como a qué hora sale), pero estando en la cola con tantas tías quejonas, sólo me tuve que ir. Espero volverla a ver ya que siempre compro allí.

En otra ocasión que estaba por salir de viaje de Ica a Lima, se me ocurre dar una vuelta por la terminal mientras esperaba el ómnibus. En eso, una chica en el counter me habla, no recuerdo de qué exactamente. Yo, que no estaba apurado, le hago la conversa y hablamos de los destinos turísticos: de Huacachina, Paracas y cosas banales. Al final, antes de irme, me armo de valor (o de conchudez) y le pregunto cuál es su correo, ella se sonríe y su compañero que está al lado se paltea, pero igual me lo da. Luego sólo me alejo a tomar el carro (con una ligera sonrisa).
Moraleja: Hay que ser más conchudo, pero en el sentido de no preocuparte por el qué dirá la gente.

lunes, 11 de abril de 2011

Los sueños, sueños son

Anoche tuve uno de esos sueños locos, donde está envuelta Laura, una musa de mi pubertad, en uno de los sitios recurrentes en mis sueños:  la casa donde vivía de joven.
Eramos ambos adolescentes, Laura estaba frente a mí, con la puerta de entrada a su espalda, bajo la luz natural del sol en el pequeño patio de mi casa. La veía y ella a mí, durante interminables segundos, me deleitaba con su belleza pura e inocente, como sólo se puede ser bella a esa edad. Yo permanecía  inmóvil, hasta que ella se me acerca con una sonrisa hermosa y me estampa un beso en la boca, que me deja sorprendido. Y así nos quedamos, prodigándonos dulces caricias y besos, y luego... sólo el desagradable volver a la realidad.
Lo particular del asunto es que ella existe. Es como mi gemela, ya que nacimos justo el mismo día pero en diferente hora y lugar y porque tenemos cierto lazo que prefiero obviar. Ella me gustó desde el día en que, siendo apenas adolescentes, la ví con un vestido que le quedaba espectacular (era una minifalda para ser específicos). Realmente se me agitaron las hormonas y me quedé viéndola como un tonto, hasta que se llegó a dar cuenta y yo me hize el loco. Pero nunca me atreveré a decirle lo que siento, no por tímido, sino por razones difíciles de superar. Tal vez ella sea mi amor imposible.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Sorpresa de navidad

Si ocurren milagros en navidad. Como hoy día que, estando en el trabajo, veo que se me acerca una chiquita sonriente. Me pregunta si la recuerdo, yo pienso unos segundos y le digo que si. Ella entra, y nos saludamos con un beso amical. 
Era Rachel a quien no veía hace como 3 años. Con ella pasaba buenos ratos cuando la visitaba en su trabajo, que quedaba muy cerca, charlábamos e incluso la invitaba a salir (me gustaba la nena). Pero un día se fue con un pata que la afanaba y no supe más de ella.
Conversamos un poco y le pregunto si ya está casada, y me sorprende al decirme que no, que lo suyo había sido una ilusión juvenil. Entonces tengo chance, digo para mí. Pero Rachel sólo está de pasada, pues ahora vive lejos. Me deja su fono y correo y quedamos en vernos alguna otra vez. Nos despedimos con un beso y un abrazo y la veo irse -está más madura y bonita- pienso. Realmente me alegro el día verla.

viernes, 29 de octubre de 2010

Un viaje nada placentero

Hace unas horas regresé de Ica por bus y que viaje para más largo: ¡5 horas! y ni que hablar de las 6 horas que se demoró el viaje de ida. Son 11 horas en total de viaje, realmente es para acabar molido (y aburrido). Debe ser que ahora controlan su velocidad con los GPS, pero también contribuye el hecho de que esta  línea "Soyuz" es casi casi como un micro, pues se detiene a cada rato: para subir pasajeros (con el riesgo de que suban "choros"), vendedores y los monses que te piden tu boleto cada hora.
Qué tiempos aquellos en que había un servicio llamado "Turismo Las Dunas". Este no se detenía en la ruta para subir pasajeros y contaba con la agradable compañía de las terramozas, unas chicas guapas y serviciales, a diferencia de los "feos" maleducados que atienden ahora. Costaba un poco más caro, es cierto,  pero valía la pena.
[Si, la foto poco tiene que ver con el tema, pero algo llamativo tenía que poner]

sábado, 25 de septiembre de 2010

Megan, la fea


Hace ya varios años, tuve un ciber-romance con una chica por el internet, a quien llamaré Megan. Luego de unos meses de conocernos y confesarnos nuestro amor, acordamos una cita. Nunca le pedi una foto actual, tal vez porque tenía la idea de que lo nuestro iba más allá de la atracción física, que era algo secundario como era ella por fuera, cuando yo amaba su interior. 
El día de la cita, fui temprano al cine donde nos ibamos a reunir. Me senté a esperarla junto a un joven. Pasaban los minutos, y llegó una chica, muy simpática y guapa. Me pregunté si sería mi amiguita, pero no, ella fue a encontrarse con mi vecino de asiento. Qué suertudo este, ojalá que Megan sea así -pensé- y seguí esperando.
Unos 5 minutos después, empezé a dar vueltas y a buscar alrededor si veía a mi cita, pero nada. Cuando, súbitamente, me tocan la espalda. Me di vuelta y era Megan, preguntando si era yo. Me quedé helado, no reaccionaba, la verdad no era lo que esperaba, sólo estaba callado mirándola. Ella se dió media vuelta, murmurando que se había equivocado y se fue...
Pero tuve el valor suficiente de ir tras ella, debía al menos dedicarle una cita por todo lo que habíamos compartido juntos. Luego en el cine, la miré bien, tratando de encontrar algún atractivo, algo que me gustara de ella, pero fue en vano. Aún así, y para romper el hielo, me acerqué a Megan, pero tampoco mostraba mucho interes.
Salimos y recién ahí reaccionó y me agarró del brazo, como buscando que no la dejara. Pero, yo estaba desencantado totalmente. Caminamos un rato con los brazos enlazados y finalmente nos separamos. Un frio y triste adiós. Hoy, a veces pienso que debimos darnos más chances.
Moraleja: "En la vida real, no existen los cisnes disfrazados de patos"

martes, 17 de agosto de 2010

Juego de chicos


Corrían los años 90, tenía unos 13 años y estudiaba en la secundaria. Era un día normal y caminaba por las calles de mi ciudad natal, cuando, súbitamente, me detengo a chequear un kiosko. Veo una revista llamativa, que me pongo a observar con detalle: su portada mostraba a una chica sexy con el logo de Playboy y su inconfundible conejito. La verdad que no estaba seguro de que trataba la revista, pero el rótulo de "sólo para adultos" era sugestivo y me quedé pensando en ver más (lo prohibido atrae), pero como estaba "misio", tuve que irme a traer plata (y una bolsa de papel). Al volver le pedí al "periodiquero" la revista (todo colorado de vergüenza), la guardé en la bolsa y al ir a casa, pasé disimulado delante de mis familiares. La sensación de peligro (de que me descubrieran) me excitaba más, luego me encerré en un cuarto y la hojeé largo rato (y no recuerdo lo demás jeje).
Todavía conservo la revista, era una edición española del año 89, la playmate del mes era Simone Eden y venía un cómic de Altuna (pero pensé que vendrían más fotos, caray).
Simone Fleurice Eden

miércoles, 9 de junio de 2010

Ligas mayores

Cuando era un crio me gustaban las señoritas mayores, por ejemplo mi profesora. Pero ahora que yo mismo soy ya un adulto, se ha invertido está preferencia, y como regla general me gustan las que tengan menos años. Pero hay algunas excepciones, he tenido la experiencia de estar con una señorita mayor, era colombiana y con un cuerpo muy bien formado y no la pase mal. También  he conocido a señoras ya con hijos que me han parecido atractivas. Son damas que aún conservan su belleza  (se cuidan), así como su coqueteria femenina y una seguridad y serenidad que las hacen más interesantes (lo notas en su trato, en su mirada y en su forma de hablar). Y si la señora está con su hijo al lado, y tienes un coqueteo con ella, se siente un morbo especial.
La experiencia y madurez de las chicas mayores es invalorable, señores.

martes, 27 de abril de 2010

Imaginaria III


Al verte tan serena, tan sublime, tan hermosa
siento que mi corazón, mis nervios, mi emoción
juntos se agitan, se crispan, se rebalsan.

El día se ilumina, resplandece, se disfruta
cuando tu sonrisa, tus labios, tu cabello, toda tú
capturan mi vista, mi mente, mi alma, mi ser.

Porque ni la luna, ni el agua, ni la rosa
tienen tu brillo, tu frescura, tu color
criatura divina, única, de ensueño.

Para SandyVerónica
11-10-06

domingo, 28 de febrero de 2010

7 sins

1. La primera
Carito 24,
una chica con un parecido tremendo con Tilsa Lozano, miraflorina "pituquita" pero con quien tuve mi primera experiencia "oficial", que no fue excelente en cuanto a desempeño pero si muy especial. Ese día justo se había hecho un tatuaje en la espalda, estaba vestida muy sexy y tuvo paciencia con este novato y sus caprichos.
2. La dulce
Angie 19,
charapita dulce, amable, sencilla, tímida, con el cabello lacio y cerquillo y con un cuerpazo de infarto. Era del tipo sumisa, tal vez demasiado inocente para este mundo corrupto. Tema de fondo: "Lady in red".
3. La novata
Melani 18,
una flaquita de pelo ondulado con una preciosa carita, realmente hermosa, una jovencita con ansias de vivir experiencias nuevas, una angelita traviesa, que le gustaba mirarse al espejo para disfrutar más la acción. Me dejó una marca especial y creo que me llegué a enamorar de ella.
4. La juguetona
Merly 20, amiga cariñosa, con quien pasé muchos buenos momentos, experimentando cosas nuevas (algunas inconfesables). Cuando pensaba llegar más allá, ella me salió con el cuento que se iba a casar y decidió alejarse. Alias: "Laura Pausini".
5. La bipolar
Gina 21,
al conocerla era fría conmigo, casi un témpano, pero al mes que la volví a ver, fue todo lo contrario, me sorprendió su cambio, se transformó en una loba. Usaba una lencería (igual a la de la foto superior) que me volvió loco.
6. La alocada

Milena 30,
ella se me insinuaba, pero pensé que no era en serio. Pero en una reunión,  con unos tragos, eso cambió. Primero un sorpresivo "chape" de ella hizo que me entusiasme, lo continuamos luego en la calle, en el taxi y para terminar en un lugar inusual. Fue mi experiencia más loca hasta la fecha.
7. La experimentada
Vanessa 22,
"chinita" sexy, de linda sonrisa, con una excitante voz, simpática, delgada y de lindo derrier, de esas que lucen bien un jean, experimentada para su corta edad. Una chica con mucha "marcha", me entusiasmé con ella.

sábado, 20 de febrero de 2010

¡Qué tal carroceria!

Mi primer y, hasta ahora único, carro que he conducido ha sido el de mi papá, un Toyota Corolla rojo del 75 (aprox), que nos lo prestaba para practicar y sacar brevete, claro que él estaba de copiloto para que no matemos a alguien. Era emocionante cuando iba a toda velocidad por una avenida poco concurrida y oscura, con el peligro latente de que algo se cruze y sacarnos la "m". Para mí, lo más díficil era frenar el coche antes de cruzar una calle, arrancar de nuevo , meter embrague, cambio de velocidad, y así... pero es cuestión de práctica.
Este Toyota Corolla tuvo toda una historia. Para empezar, éste era de mi tío paterno Manu, quien se lo vendió a mi papá, quien luego de años de servicio se vió en la necesidad de venderlo a un conocido suyo. Lo feo vino años después, cuando buscaron a mi tío por haber participado, supuestamente, en un asalto a un general, pero lo que pasaba era que el Toyota estaba registrado a nombre de mi tío, y mi papá o el nuevo dueño nunca cambiaron la tarjeta de propiedad, así que, los asaltantes que robaron y usaron el carro para el atraco, implicaron a mi tío "sin querer". Hay que felicitar la eficiencia y el rápido accionar de la policía del Perú (pero sólo cuando le roban a alguien importante, claro).

miércoles, 17 de febrero de 2010

Entre tu escote me pierdo

Se dice que "una mujer sin pechos es como un árbol sin flores", y que los senos ideales no deben ser "chiquitos como limones, ni tan grandes como melones". Confieso que de joven no me llamaban la atención los pechos femeninos, pero con los años y las experiencias gratas, esto ha cambiado.
Para empezar, un buen escote, sin importar quien lo luzca, es casi imposible de obviar. Como me pasó hace poco en el trabajo, con una chica no tan bonita de rostro, pero que lucía un escote revelador. Ella se acercó a mi, se apoyó en la mesa e incluso se inclinaba, no sé si adrede, cuando me hablaba. El caso es que yo estaba sentado frente a ella a menos de un metro y justo a la altura ideal para poder "ganarme" con sus encantos.. Ni me acuerdo de su cara jeje.
También he tenido experiencias con chicas de una "delantera" generosa, que podían hacer algo que las menos dotadas de pecho no pueden, ya se imaginarán qué es. Eso si, prefiero a una mujer de pechos pequeños a una con pechos inflados, porque para mi, no hay mejor que lo natural.

La traviesa

Un día, mi hermano vino a la casa y me dijo para acompañarlo a la terminal de buses, así que tomamos un taxi y nos marchamos, yo estaba un tanto fastidiado, pero ni modo. En el camino, me explicó que iba a recoger a una persona que venía de provincia, que luego iba a tomar otro bus a su tierra, en la cálida selva peruana. Después de casi media hora de chequear buses, llegó el bendito cacharro, empezó a descender la gente y así hasta que bajó la persona que esperabámos, y era.... una chica. Pero no cualquier chica, era la hermana de una amiga de mi hermano, una muy joven, hermosa y de "sangre caliente" amazona de nuestra calurosa selva, y como tal, vestía muy ligera, con un polito y un short de jean que dejaban poco a la imaginación (caramba, ya me puse nervioso de recordarlo) estaba MATADORA, la verdad; yo todo estupefacto, alucinado y estúpido la seguí al taxi y nos fuímos a la casa. En el trayecto, mi hermano, me dice que él tiene que hacer un asunto y que yo fuera a acompañar a su amiguita a tomar el carro más tarde, ¡¡diablos!! ¿esto estaba pasando realmente? malevólas ideas rondaban mi cabeza... no pude dejar de notar lo agraciada que era ella, allí sentada en el asiento delantero, con su larga cabellera al viento, la frescura y tersura de su piel... y el taxista también estaba que se ganaba, claro. Llegamos a la casa, subimos y ahi estábamos, solitos los dos, con un par de horas antes de que saliera de viaje, las posibilidades estaban latentes, ella una chica charapa de "sangre caliente", joven y bonita y su servidor... pero no pasó nada indebido (es que soy un caballero).
Más tarde la llevé al paradero, charlamos un rato, me dijo que quería ser policía (qué linda) , nos despedimos y me dió su correo, que era algo así: allyson_traviesa... Y si que lo era.

martes, 16 de febrero de 2010

Bad company : no todo es bonito

Las "combis de la muerte"
El Perú, debe ser el único país donde existen combis como medio masivo de transporte, ¿a quién no le ha tocado la experiencia de viajar en una de esas latas, todo apretado?, ¿quién no se ha chocado la cabeza, con esas porquerías de techos bajos? es una bendición, si te toca una combi con techo alto. Algo peor todavía me pasó en mis tiempos de Cibertec, una vez que, al subir a la combi, había una señora que estaba bajando, ambos con la cabeza gacha, y nos dimos un tremendo cabezaso, ¡Auu! no sé que dolió más el cabezaso o el roche jejeje. Pero claro, esto es poco, si hablamos de los accidentes y muertes, que provocan estos conductores sin brevete, a diario.
Los "choros"
No me refiero a los mariscos sino a los rateros, los "amigos de lo ajeno", quienes me han robado ya varias veces o lo han intentado al menos. Una experiencia extrema que me tocó vivir fue cuando me enfrente a un "drogo": un día que estaba por Jesús María de paseo, se me ocurrió ir a chequear un puesto de revistas, me di cuenta que había un pata grande y de bigote esperando ahí parado, y me chequeo dónde guarde la billetera (ni tenía 5 soles), él me venía siguiendo y a los pocos pasos me le enfrenté, sacando una peligrosa cadena de metal (de esas que pasean a los perros) entre mis manos y poniendo cara de malo, el malnacido me miró, murmuró algo y se retiró todo maricón, jajaja había ganado. Pero la verdad es que yo casi me morí del miedo..
Los "pirañas"
Los "pirañas" son una variante de los "choros", con la diferencia que usualmente son menores de edad y atacan en grupos los muy "valientes".
Cuando trabajaba en Magdalena, en una zona bien maleada, siempre existía el riesgo que me asaltaran. Dicho y hecho, un mal día, cuando estaba al frente de mi chamba, y a punto de cruzar, me cogieron del cuello por detrás, pensé que era una broma de algún pata de la chamba, pero no, eran un par de "pirañas", quienes muy avezados querían mi plata (tenía unos 5 soles). Pero no me dejé, pues me invadió la adrenalina, vi todo rojo y me fuí al frente como un toro, primero, me liberé con fuerza, del que me sujetaba y di un paso atrás, quedando los dos al frente de mí, lo que aproveché para conectar un puñetazo doble, uno en cada cara de estos malditos. Luego, adopté una posición de guardia, para ver si se atrevían a enfrentarme en medio de la pista, los "pirañas" finalmente se asustaron y se fueron, no sé si a llamar refuerzos, porque yo me quité. Después, entré al trabajo, les conté mi pleito y al terminar el día... ¿adivinen qué? me comunicó mi jefa que ya no iban a necesitar de mis servicios, ¡ah genial! ¡¡lo que faltaba para terminar bien el día!!
Las barras "bravas"
Pseudo-seguidores o hinchas de algún equipo popular de fútbol, que aprovechando los partidos, hacen escándalo, roban, se matan entre ellos, pintan paredes, rompen vidrios, etc. escudados en el anonimato de la multitud de "cabrillas" que son en realidad. Dicen que los eventos deportivos, suelen ser un buen medio para quitarse el stress, pero estos "angelitos" ya lo toman muy en serio.
Por mi casa se les ocurrió la "genial" idea de poner un estadio de fútbol, lo que significa tener que soportar las molestias relacionadas, el cierre de calles, carros llenos y los barristas, claro. Así, un día que me subí a un micro, me tocó un grupo de ellos, me bajé antes de llegar a mi destino, y noté que un grupo se bajó detrás de mí y me iba siguiendo, yo apresuré el paso y al dar la vuelta en una esquina me metí, raudo, al portal de una casa, ellos pasaron de largo, y así evité cualquier mal accionar de estos "buenos" hombres.

domingo, 14 de febrero de 2010

Tomando en Barranco

Estaba por primera vez en Barranco, lugar tradicional para pasar un momento especial o romántico, pero yo no había ido para eso, sino que estaba tomando fotos para mi curso de fotografía I. Estaba solo con mi cámara, tomando fotos del puente, de las escaleras, de las lámparas , cuando un grupo de colegiales, que habían ido de paseo, me pidieron que les saque una foto, me pareció muy divertido hacerme el fotógrafo y la tomé, pero el problema era que no tenía como darles la foto luego jeje. Seguí tomando fotos, cuando ví un par de chicas que caminaban cerca, y una de ellas me pasa la voz, yo me acerco sin pensarlo, me pregunta qué hago por Barranco, y yo le contesto: "tomando fotos", todo confiado; al rato, pensé que hice mal al acercarme, porque podían ser "pirañas" y, que al ver mi cámara, me la querían birlar. Pero cuando entré en confianza con ellas, las ví mejor, y concluí que sólo eran un par de amigas de paseo y en busca de aventura, les saqué unas fotos y pasamos un rato charlando, luego nos vamos caminando por ahí, nos despedimos y me piden que les pase las fotos más tarde, yo dudé en pedirles el fono, pero les dí el mio.

domingo, 7 de febrero de 2010

One -beautiful- world

Tenía 15 años, era verano y la gente iba ligera de ropas, me puse a estudiar inglés en el desaparecido"One World", que en esos tiempos, era el más novedoso y moderno instituto de "inglish" allá en mi tierra (y el único creo). El primer día conocimos a la "miss" Elisabeth, bastante simpática, con una faldota que no se le veía ni la pantorilla, y nos ponía en la onda de escucharle en inglés nomás: "Listen, listen, in inglish plis". ¿Y qué era lo mejor de estudiar aquí? pues que "da girls" eran "tuu biutiful", y eran mayoría en el salón, conformado por: 55% mujeres, 44% hombres y 1% n/a. Sin exagerar, en mi salón se dieron cita unas bellezas dignas de un ¨miss teen of the world", como Claudia, una ¨cute blondie" con sus ojitos de gata y Romina, un poco menos agraciada pero con un cuerpo "tuu jot". Recuerdo que con ella tuve un "glimpse"(o sea me gané), cuando estábamos en un salón que era escalonado, es decir, que había asientos un poco más arriba que otros. Yo estaba sentado en los más bajos y ella justo detrás de mi, con una "miniskirt" de jean reveladora, en eso, no sé quién habla y yo volteo a ver, y... "holy shit!" me quedé "mute" ante esta "nais surprais" de la linda Romina, a quien pillé, digamos, con la guardia abierta. Pero fue accidental, i swear... y perdonen mi pésimo "inglish", es que nunca terminé de estudiar XD

miércoles, 3 de febrero de 2010

Miss simpatía

La primera
Mi profesora de nido, Lelis, era tan dulce y bonita que me enamoré de ella, era una sensación especial para un niño, ver a una señora grandota, hablándote dulcemente, con una sonrisa angelical y enseñándote a hacer garabatos. Era ella como una segunda mamá, hasta me convenció de hacer el ridículo, haciendo el papel de un enano llorón en la obra "Blancanieves".
Muchos años después, la encontré en la calle, cuando compraba útiles para el colegio con mi mamá, la verdad que no la reconocí, pues estaba muy cambiada, yo era el grandote ahora, pues a ella la ví chiquita, triste y sola, ya no quedaba nada de la angelical señorita del nido de la que me enamoré en mis años de infante.
Veinte de nota
En primer año de primaria, ingresé al colegio 'Mori' , y me enseñaba la señorita Rosario "charito", que era la hija del director y muy buena enseñando, pues sacaba puros 20. Pero no fue sino hasta que pasé al segundo año que empezé a verla "con otros ojos", pues aprecié sus otros atributos, su linda carita achinada y su exhuberante figura, que apreciaba mucho mejor cuando se ponía el buzo para educación física. Como si no bastara, en el salón de tercer año, estaba una profesora rubia, hermosa y alta, una diosa, que me hizo tener mis primeras fantasias, tal vez algo incompatibles con mi edad. Un 20 para ellas.
La practicante
La primaria en el colegio San Luis, no destacaba por tener profesores del género femenino y menos profesores jóvenes, al contrario todos eran experimentados, la mayoría hombres y tenían afición a "el reglazo" o "la correa". Para dicha nuestra, un día, al director se le ocurrió poner señoritas practicantes en algunas aula, y ¡¡qué diferencia!!, a quién le importaba si la señorita era buena enseñando matemática, cuando era tan simpática. Era otro ambiente en el salón, la "miss" captaba la atención del alumnado, además que ella no usaba correa u otro castigo físico (aunque no me hubiese importado jeje).

sábado, 30 de enero de 2010

La teta asustada

Cuando iba a entrar a quinto de secundaria, aproveché el receso de verano para meterme a clases de kungfu y sacarle 'la mela' a mi salón. En la clase habían unos 8 alumnos, principiantes como yo y tres experimentados: dos patas y una chica, que tenía un aire a la Magaly Solier (actriz de 'La teta asustada').
La rutina consistía en hacer un calentamiento de 10 minutos y luego los ejercicios de golpe, bloqueo y patada, las danzas o movimientos del kungfu en grupo y entre dos. Uno de estos ejercicios era el de golpearse los antebrazos interiores, frente a frente, y un día, me tocó practicar con la chica de la clase. El caso es que, cuando hacía este ejercicio con los hombres, todo iba normal, pero cuando lo hice con ella resulta que, de cuando en cuando, al mover los brazos para el choque, se me pasaba la mano y le tocaba los pechos, pero claro era un ejercicio, y ella no se molestaba ¡que gusto ejercitarse así!

miércoles, 27 de enero de 2010

Parchis, hermanos de sangre

A los 10 años, era un fanático de Parchis y de la linda Yolanda, y fuí con mi mamá y hermana al cine a ver una película de ellos. Una vez allí algo parecía ir mal, pues nos hicieron esperar, y luego de un buen rato empezó la proyección. Pero, ¿qué era esto? ¿una película de Parchis con charros mexicanos? ¿Y cuándo sale Parchis?, lógico, la gente empezó a pitear por la estafa, pero casi todos se quedaron. La peli no estaba tan mala, habia acción, drama, pero también hartos muertos y sangre, no por nada el título era precisamente "Hermanos de sangre". Qué bonito... y yo que iba a ver a Yolanda vestida con su traje amarillo, cantando inocentes canciones de niños, Parchis chis, Parchis chis chis....

Aquí un enlace para ver ¿Qué es de la vida de Parchis?

domingo, 24 de enero de 2010

Choque y fuga

Avancen, hermanos¡¡
A mis 14 o 15 años, estaba con la familia en una procesión del "Señor de Luren", y, todo aburrido, me trataba de distraer mirando alrededor a los fieles, los infieles, los turroneros, los choros y demás. En eso, veo a dos figuras femeninas muy llamativas, la mamita, de unos 34, rubia y bien formada y su hijita de unos 15, ambas muy guapas y vestidas con jean. Yo detrás de ellas, estaba concentrado viendo el bonito espectáculo (y la procesión también). De repente, la gente alrededor avanza y me empuja hacia adelante (con una fuerza indetenible y feroz), cada vez más cerca y más cerca, de la parte "donde la espalda pierde su nombre" de la mami rubia, que justo estaba de espaldas a mí. Luego, el contacto inevitable, la arremetida sorpresiva y el gesto de sorpresa y complicidad de la mami, que me hicieron pensar que no le molestaba mucho, pues no me dijo nada. Reflexión: Al menos no me choque con un zambo jeje.

Electricidaaad... como esa fea canción de Lucero
A los 12 o 13 años estaba en el micro con mi mamita, llendo a un hospital de la capital, el "cacharro" estaba repleto, y yo estaba colgado de la baranda superior con el brazo derecho, algo incomódo y apurando para que llegue a su destino pronto. Al rato, una chica bastante simpática, de unos 18 años, sube al micro y se pone a mi lado agarrando el mismo barandal. El movimiento continuo del vehículo, hacía que cada vez nuestros antebrazos se acerquen más, y más, hasta que siento algo como una corriente eléctrica... !Vaya¡ ¿qué pasó?, me percaté que era el antebrazo de la chica, que al contacto con el mío, provocaba esa nueva y placentera sensación (ah, vaya, ¿así que esto es la atracción física?). Lo extraño y excitante fue que ella no apartaba su antebrazo del mío y así estuvimos un buen rato frotándonos los antebrazos, pasándonos la corriente uno al otro.... fue una experiencia estimulante, creo. Yo ya no me quería bajar del micro nunca.

miércoles, 20 de enero de 2010

Sueños de un seductor



La secundaria la estudié en el "Mori", un colegio particular mixto, una casa en verdad, y chiquito como su nombre. Estas son algunas de las chicas que me hicieron soñar e ilusionarme en esos tiempos y a quienes aún recuerdo como si fuera ayer.
Primer año: En el primer año fuí presa de acoso constante, en especial de dos alumnas de cuarto año: Sandra y Claudia. Y es que resulta que para ir al salón de primero, había que cruzar por un pasadizo, que a la vez era la entrada y salida del salón de cuarto año, por ello estas chicas aprovechaban para agarrar a los "chiquitos" de primer año para hacernos "mimitos" (muy maternales ellas). Yo casi nunca me escapaba de estas adorables chicas, ya tenía miedo de pasar por este pasadizo e iba casi corriendo (qué monse).
En el salón de segundo año estaba Sara, bajita, de pelo corto y linda sonrisa, mi primer amor platónico, y a quién aún recuerdo cuando escucho una canción en inglés de Starship: "Sara" . En quinto estaban las bellezas más creciditas, una de ellas muy linda que sería reina de la vendimia y una chinita que parecìa haitiana, no muy alta, dulce, de fino y largo cabello liso. Con ella tuve un encuentro en el pasadizo, nos quedamos mirando unos segundos, luego ella puso un dedo sobre mi pecho descubierto, sonrió y se alejó, lástima que la conocí muy tarde, pues era su último año en el cole.
Segundo año: Ya con la experiencia y el conocimiento adquirido del período anterior procedí al siguiente, donde ingresaron a primer año dos chicas muy llamativas: Carmen, apodada "la pechugona" y Andrea, que era muy desarrollada para su edad y muy bonita. Como dije, el colegio era pequeño, y en el caso de primer y segundo año, las entradas sin puerta, formaban un ángulo de 90 grados contiguo (como una L), por lo que se podía ver lo que pasaba en primer año desde segundo y viceversa. "La pechugona" era una chica coquetona, y ya que ella se sentaba al lado de la entrada del primer año y yo, al lado de la entrada de mi salón, solíamos jugar a las miradas, es decir, yo a veces la miraba y ella volteaba a verme, y así continuamente, era entretenido hacerlo. Por supuesto, todo el colegio se moría por esta chica, a quien finalmente perdí de vista cuando pasamos de año y cambiamos de salón.
Tercer año: Este era el salón más "oloroso", porque estaba justo frente al baño ¡qué horror! Recuerdo que este año causó sensación Nidia, una chica nueva en nuestro salón, alta, de cabello larguísimo y unas medidas que imponían respeto. Ella vivía cerca a mi casa, y (no sé cómo) sabía dónde era la mia y me fue a visitar un par de veces. Aunque fue para ponerse al día nada más, jeje.
Cuarto año: La nueva del salón era Carolina, una chica bonita, amable y a quién acosaban la mayoría de hombres del salón, porque era muy permisiva con ellos. Una vez fuimos a visitar a Carolina con dos amigos a su casa, y mientras uno de ellos hablaba con ella, el otro "degenerado" aprovechaba para pegársele como chicle, a mi me pareció raro que se dejara hacer eso, me reí suponiendo que era broma, pero ella volteó a verme con su cara un tanto seria, y me hizo sentir mal por no haberla defendido (a ese "degenerado" lo conozco bien).
En el salón de primero había una morenita cuerpona que era bastante desinhibida y que le gustaba "meter mano". A mi me pasó cuando estaba en el patio del colegio durante el recreo, estaba apoyado contra la reja del jardín, ella viene con dos amigas y toda fresca se me planta al frente. De pronto, veo que estira la mano y la pone sobre mi pantalón, yo me hacía el disimulado y no reaccionaba, pero también siento una mano por la parte posterior ¡asu mare! ¡guarda ahí! y es que uno no es de piedra... Luego, la nena, muy suelta de huesos, se ufanaba de lo que había hecho, cuando pasaba frente a mí.
Quinto año: La cereza del pastel. Entraron en cuarto año "la china" Sandra y su hermana, que estaban "más buenas que el pan", aunque a mi me volvía loco "la china", que mujer más hermosa, de una belleza exótica única, mezcla peruana oriental y un cabello largo y liso. La llamé una vez, pero estaba tan nervioso que no sabía que decir, lo malo de ella es que era un tanto sobrada y relajada, considerando que estaba con su hermana menor en el mismo salón, de otra manera me hubiese tocado estudiar con ella !qué piña¡ Y eso es todo, a todas ellas las recuerdo, con más o menos cariño.